Las Actividades Básicas de la Vida Diaria (ABVD) son aquellas actividades que engloban las capacidades de autocuidado más elementales y necesarias, que el ser humano realiza de forma cotidiana. Son actividades que todos realizamos en mayor o menor medida a lo largo del día, por lo que no es difícil imaginarse el problema delante de la imposibilidad de poder llevarlas a cabo por uno mismo, bien sea por déficit cognitivo-conductual, como por déficit motores.

El abordaje adecuado de las Actividades de la Vida Diaria y sus alteraciones es primordial para una eficaz intervención del terapeuta ocupacional en pacientes con daño cerebral.

Dentro de las ABVD encontramos:

  • Higiene personal: incluye el afeitado, el maquillaje, la higiene bucal, el peinado y la higiene de las uñas, así como el manejo del material para cada una de las actividades.
  • Ducha: implica transferencia al lugar de la ducha, manejo de envases necesarios, graduar la temperatura, enjabonarse, aclararse y secarse.
  • Vestido: incluye la correcta elección de las prendas en función del clima y la situación, así como la acción de vestido-desvestido.
  • Alimentación: implica el reconocimiento de los cubiertos y la capacidad de llevar el cubierto del plato a la boca.
  • Control de esfínteres: incluye el control completo del vaciado voluntario de la vejiga urinaria y del intestino.
  • Uso del inodoro: incluye transferencia, posición en el inodoro, manejo de la ropa y limpieza de la zona.
  • Movilidad funcional: incluye moverse de una posición a otra, transferencias y deambulación.

¿CUÁNDO SE PUEDEN VER AFECTADAS LAS ABVD?

La dificultad para llevar a cabo las ABVD en personas que han sufrido un daño cerebral, está directamente relacionada con el grado de afectación de los componentes de ejecución. Los déficit más interfieren en la ejecución de las actividades diarias son:

  • COGNITIVOS: Pérdida de memoria, procesos atencionales disminuidos, desorientación, capacidad de aprendizaje disminuida, secuenciación alterada, planificación y organización alteradas, capacidad de iniciar y finalizar una tarea alterada.
  • PSICOPATOLÓGICOS: Labilidad, apatía, rigidez mental, impulsividad.
  • MOTORES: Aumento o disminución de tono, perdida de amplitud de movimiento, disminución de la fuerza, coordinación alterada, temblor, alteración de la sensibilidad.

ASPECTOS A TENER EN CUENTA EN LAS ABVD:

A la hora de llevar a cabo las ABVD es importante tener en cuenta algunos aspectos que facilitaran la ejecución delas mismas:

  • Mantener un entorno estable, seguro, sencillo, facilitador y adaptado.
  • Mantener una estructuración de las ABVD creando rutinas.
  • Adelantarnos a sus necesidades, pero sin sobreprotegerlos, siempre estimulando su autonomía.
  • Mantener y estimular sus capacidades conservadas.
  • Fomentar que participe en la medida de lo posible de la vida cotidiana en el domicilio.
  • Simplificar al máximo las tareas de autocuidado, todas se descomponen en otras más fáciles que pueden realizar sin ayuda, (por ejemplo puede que una persona no sea capaz de afeitarse, pero si que puede participar poniéndose la espuma,…).
  • Eliminar estímulos que puedan interferir en la ejecución de las actividades (televisión,…)

Post redactado por el área de Terapia Ocupacional del Servicio de Neurorehabilitación de Hospitales NISA .

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