“No me toqueis el brazo: me duele mucho el hombro…” “Siento como quemazón en la pierna que no me deja descansar” “El dolor de los espasmos me despierta por las noches”…

Es habitual enfrentarnos a estas circunstancias durante la rehabilitación tras ictus. El dolor puede aparecer como consecuencia directa o indirecta de una lesión cerebral y es un síntoma con un importante impacto.

De hecho, se considera que el ictus es la condición clínica que  asocia un mayor grado de discapacidad, y que el dolor es uno de los factores secundarios al ictus que contribuyen al nivel de discapacidad. Afecta a la calidad de vida, al estado de ánimo, al sueño y a la actividad social.

Para la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (International Association for the Study of Pain, IASP) éste es una “experiencia sensorial y emocional desagradable asociada con una lesión tisular real o potencial, o descrita como la ocasionada por dicha lesión”.

La frecuencia con que aparece tras un ictus es variable, se calcula que entre un 11 y un 55% de los casos padecen dolor de forma significativa. Aunque es difícil valorar objetivamente la intensidad del dolor, un dato orientativo es que el 15% de los pacientes necesita medicación analgésica diaria.

Las formas más frecuentes de dolor tras ictus son: dolor de hombro, dolor central postictus, dolor asociado a espasticidad, cefalea tensional, y dolor musculoesquelético en general. Muchas veces aparecen varios tipos combinados, o se asocia a una historia previa de dolor.

Desde el punto de vista de la Rehabilitación, reconocer y tratar adecuadamente el dolor es fundamental.

Abordaje integral del dolor en la rehabilitación del paciente con DCA, de la evidencia a la práctica clínica

Recientemente se ha publicado una Guía dirigida a profesionales sobre “Abordaje integral del dolor en la rehabilitación del paciente con DCA, de la evidencia a la práctica clínica”.  La Dra. Carolina Colomer, de nuestro Servicio de Neurorehabilitación, coordina la guía junto al Dr. Xoan Miguens y participa como autora en varios capítulos. En la guía se desarrollan distintas causas de dolor inherentes a la lesión cerebral y distintas herramientas para el tratamiento: fármacos orales, toxina botulínica, medidas físicas, etc.

Además, los cuadros clínicos que con frecuencia provocan dolor y que se tratan en la Guía  son:

  • Calcificaciones Heterotópicas
  • Fracturas osteoporóticas
  • Hombro doloroso del hemiplégico
  • Síndrome de Dolor Regional Complejo
  • Síndrome subacromial
  • Capsulitis adhesiva
  • Subluxación glenohumeral
  • Dolor por espasticidad
  • Dolor Central Post Ictus
  • Polineuropatía del paciente crítico
  • Dolor en alteración de la conciencia (estado vegetativo, respuestas mínimas)

Nos adentraremos de forma más específica en estos cuadros dolorosos en siguientes posts. Mientras, si quieres ampliar información, no dudes en contactar con cualquiera de nuestros centros de daño cerebral.

1 Comentario

  • Marta dice:

    Me parece muy buena vuestra informacion. Me gustaria que hubiese mas atencion a los problemas cerebrales y enfermedades mentales, asi como mucha mas investigacion.

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