Los pacientes que se encuentran en estos estados alterados de conciencia, tienen como caballo de batalla, mantener un nivel de Alerta o Atención Arousal lo suficientemente estable frente a la fatiga y somnolencia

Tras la apertura ocular que da fin a un periodo de coma, después un daño cerebral adquirido, muchos pacientes inician un sinuoso y largo recorrido de recuperación de la conciencia o conexión con el entorno, que es diferente en cada persona y que en los casos más graves puede ir desde una fase de vigilia sin respuesta (estado vegetativo), de mínima conciencia o de un estado de confusión.

Los pacientes que se encuentran en estos estados alterados de conciencia, tienen como caballo de batalla, mantener un nivel de Alerta o Atención Arousal lo suficientemente estable frente a la fatiga y somnolencia características de estas fases. Por lo que éste será uno de los principales objetivos de trabajo para conseguir avances en la rehabilitación.

En muchas ocasiones les vemos durmiendo y sólo despiertan ante una estimulación que viene de fuera, como una voz familiar, una caricia, una movilización dolorosa o un ruido estridente. Otras veces son capaces de localizar un sonido o fijar su mirada ante nosotros pero sólo durante escasos minutos o, incluso, puede que estén realizando una tarea coherente y dirigida con ayuda, pero a lo largo de ésta, por muy sencilla que parezca, el cansancio y el sueño pueden más que su nivel de atención arousal. En ocasiones, por más que estén despiertos y atentos a una posible comunicación, de repente se bloquean y no responden como hace unos minutos…. Se saturan y no pueden asimilar más estímulos. Su canal de entrada de información exterior, su atención, no puede más.

Al otro lado del mundo de la actividad, se encuentra el sueño que todos necesitamos para seguir el día a día. En estos pacientes con estados alterados de la conciencia, esta aparente no actividad que transcurre principalmente por la noche, es crucial, porque de ello dependerá su atención arousal durante el resto del día, aunque también durante éste den alguna que otra cabezada, ya que necesitan recuperarse.

Este nivel de atención es la puerta de entrada de información del exterior que, aunque es básico porque es el inicio del proceso de atención, es “el cable que nos enchufa a la luz”, sin él no tendríamos conexión, estaríamos siempre durmiendo. Por lo tanto, la regulación del ciclo SUEÑO-VIGILIA será clave, que el paciente duerma principalmente por la noche y esté conectado a una estimulación regulada durante el día. Decimos estimulación y no sobreestimulación, porque familiares, profesionales y, sobre todo, los pacientes que lo padecen saben quá significa esto: ¡¡APAGÓN o AGITACIÓN!!

Este proceso básico de atención llamado atención arousal o alerta, depende de un cableado que nada tiene que envidiar a la mejor fibra óptica de nuestra nueva tecnología. A esta red atencional le llamamos SARA (Sistema Activador Reticular Ascendente). Se encarga de conectarnos con la información exterior mandando señales a estructuras del resto del cerebro, manteniendo así el nivel más básico de atención.

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Imagen: Foter

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