¿Cómo se deben tratar las Alteraciones Conductuales?

Summer in the City (Edward Hopper, 1950)

El tratamiento de las alteraciones conductuales en el marco de la rehabilitación neuropsicológica de los pacientes con daño cerebral ha de entenderse como una parte más del proceso de intervención que tiene como objetivo dotar de recursos a este tipo de pacientes para que consigan la mejor adaptación posible a la sociedad.

“Es importante entender que las alteraciones conductuales que presenta el paciente con daño cerebral son una manifestación más de la lesión y que, en la mayoría de los casos, están completamente fuera su control”

En su abordaje han de tenerse en cuenta múltiples variables, en relación tanto con la complejidad de las lesiones sufridas, como con los distintos factores que intervienen en el mantenimiento de esas conductas. Así mismo el grado de afectación cognitiva del paciente va a determinar el enfoque con que el propio paciente, los familiares y los profesionales abordaremos su tratamiento. Dependiendo de estas variables y en función de las necesidades de cada paciente se proponen diferentes ámbitos de actuación: psicofarmacológico, psicológico y social. En la mayoría de los casos resulta más conveniente un abordaje mixto, donde los fármacos se emplean de modo puntual, como apoyo al desarrollo de estrategias psicológicas que permitan un afrontamiento más eficaz de las situaciones que generan estas respuestas y favorezcan la adaptación del paciente.

  • Si existe una marcada afectación cognitiva, no podemos pedirle al paciente que trate de “controlar” estas alteraciones, porque están totalmente fuera de su alcance. En estos casos el peso del tratamiento/enfoque recaerá en los familiares y el equipo médico y estará basado en el control farmacológico y la modificación de conducta. 
  • Si la afectación cognitiva es más leve, el paciente puede tener una mayor capacidad de auto-regulación, jugando un papel más activo en el proceso de recuperación de las alteraciones conductuales. Así además del posible tratamiento farmacológico, se emplearán técnicas de psicoterapia y entrenamiento en habilidades sociales.

El objetivo del psicólogo en la intervención es conseguir dotar al paciente, dentro de las posibilidades de cada uno, de los recursos necesarios para poder manejar adecuadamente estas alteraciones, permitiendo una buena adaptación social. Conscientes del importante papel que la familia juega en el proceso de rehabilitación de los pacientes con daño cerebral en el Servicio de Neurorehabilitación de Hospitales Nisa contamos con un programa de formación para familiares para ayudarles a entender, comprender y manejar las alteraciones conductuales que presentan sus familiares.

Sin Comentarios

  • Ramona dice:

    Muchas gracias por este post, porque supongo que es una de las secuelas más invalidantes a la hora de reintegrar a los pacientes de nuevo en la sociedad. Me parece muy enriquecedor el trabajo que realizáis con familiares, ya que, como decís, son una pieza fundamental en el tratamiento.

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