Consideraciones de la alimentación mixta. El inicio de la ingesta de alimento tras la alimentación por sonda

Entendemos por alimentación mixta cuando tras las pruebas pertinentes se puede iniciar alimentación oral  manteniendo como base de la alimentación la sonda. El logopeda pautará las cantidades seguras y eficaces para iniciar la ingesta por vía oral así como las pautas a seguir en la estimulación oral de manera personalizada en cada paciente de daño cerebral.

VÍA ORAL

A grandes rasgos hay que tener en cuenta las siguientes consideraciones:

Cambios en la consistencia de la dieta adaptada. Existen alternativas de dietas que facilitan la ingesta de pacientes con problemas de deglución. Es necesario que el especialista evalúe de manera individual las dificultades para adecuar la textura que más se adapte a sus necesidades actuales. Habitualmente las preparaciones más homogéneas y espesas son las más seguras, al no dejar residuos y escurrir lentamente.

Cambios en los volúmenes de los bolos alimenticios: a medida que mejore la deglución se irá modificando el volumen de los bocados.

Ambiente tranquilo, sin ruidos o estímulos externos que puedan distraer al paciente (televisión y radio apagadas, que no haya mucha gente en la habitación, no hablarle al familiar mientras manipule el bolo alimenticio…)

Cambios posturales: la posición más fisiológica para deglutir es con el tronco vertical, es decir sentado en 90º (o lo más cercano a esta postura). Dependiendo del tipo de alteración de la deglución el logopeda le recomendará diferentes posiciones de la cabeza para aumentar la eficacia y seguridad en el proceso deglutorio.

Dedicar unos minutos antes de comer a centrar la atención sobre los objetos de la mesa y estimular al paciente para que perciba los olores y  colores de los alimentos.

No mantener el período de alimentación más de 15-20 minutos (siguiendo las pautas del logopeda) evitando la falta de atención cuando se produce fatiga.

– Para evitar que el familiar muerda el cubierto, se evitará que entre en contacto con los dientes.

Asegurarse de que ha deglutido el bocado anterior antes de pasar al siguiente.

Buscar restos de alimento en la cavidad oral: cuando el familiar haya ingerido el bocado, pedirle que abra la boca para ver si quedan restos de alimento en la boca. Si es así, indicarle donde están los restos para que los busque con la lengua, los arrastre y realice una última deglución. Si por el contrario su familiar no es capaz de realizar esta estrategia introduciremos una gasa en la cavidad oral para arrastrar los restos de alimento fuera de la boca.

Mantener al familiar incorporado durante, al menos, media hora después de las comidas.

Registrar las cantidades tanto de alimento como de agua (con el espesante pautado) que el paciente ingiere. Apuntar las dificultades que presente y comunicarlo al especialista.

El resto de la alimentación se administrará por la sonda, para conocer más sobre este tipo de alimentación puedes ver el post consideraciones alimentación enteral o consultarnos cualquier duda a nosotros.

 

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