Epidemiología del Daño Cerebral Adquirido en España

daño-cerebral-adquirido

En este post vamos a presentaros algunos datos sobre epidemiología del Daño Cerebral Adquirido en España.

Según la encuesta de Discapacidad, Autonomía Personal y Situaciones de Dependencia (encuesta EDAD, INE 2008), en España residen 420.064 personas con Daño Cerebral Adquirido (DCA). Un 78%, es decir, 327.650 personas se deben a accidentes cerebrovasculares y el 22 % restante, 92.414, a otras causas  como traumatismos craneoencefálicos, anoxias, infecciones cerebrales, tumores y otras patologías.

Por perfil demográfico, al considerar la distribución del Daño Cerebral Adquirido por edad y sexo se obtiene un 52,5% de varones frente a un 47,5% de mujeres. Es más frecuente, sin embargo en hombres entre los 6 y los 64 años de edad (57,4% de varones en dicho rango de edad). Aunque, a partir de los 65 años de edad, se dispara la incidencia en ambos sexos, representando a un porcentaje del 65% de las personas con DCA.

Si hablamos de la incidencia dependiendo de la causa, obtenemos que se disparan los casos de accidente cerebrovascular a partir de los 49 años de edad. En cambio, para el Daño Cerebral Adquirido por otras causas, el perfil de población es marcadamente joven (un 69,63% se encuentran por debajo de los 65 años de edad).

epidemiologia-dano-cerebral

Según la gráfica expuesta, de cada 1000 habitantes 9,3 tendrán Daño Cerebral Adquirido (7,3 debido a ictus, y 2,0 debido a otras causas). Esto supone un problema sanitario, social, económico y cultural realmente muy importante. Es importante que nuestra sociedad se conciencie de dicho problema para poder visibilizarlo, porque implica a muchas personas y a muchas familias.

Los accidentes cerebrovasculares – los ictus –  son la causa más frecuente de DCA

Entre estos, un 80% son de tipo isquémico y un 20% de tipo hemorrágico. El ictus isquémico es, por tanto, la causa más frecuente de Daño Cerebral Adquirido en España. Y sin embargo, es el ictus el que más se puede prevenir:

Una alimentación sana y equilibrada, con cifras de grasa (colesterol y triglicéridos) y azúcar (glucemia) en la sangre dentro de los límites de la normalidad, el abandono de los hábitos tóxicos, como el tabaquismo y el alcohol, y algo de actividad física semanal, pueden evitar esta enfermedad, que tanta morbilidad y tantas secuelas conlleva.

Contacto: centros de daño cerebral
Twitter: @nisa_neurorhb
Facebook: Nisa.NeuroRHB
Google Plus: +NeuroRHB

Referencia:

Responder