Atado de cordones. Valoración del desempeño ocupacional de personas con daño cerebral

Desde Terapia Ocupacional, os proponemos en esta entrada continuar profundizando en la evaluación de las Actividades de la Vida Diaria. Queremos que observéis a tres personas realizando la tarea del atado de cordones. Intentad prestar atención a cada detalle. A continuación, os vamos a mostrar tres vídeos, de tres personas diferentes, realizando dicha actividad. Detrás de cada video, hemos hecho un análisis simple del desempeño en la tarea.

Nuestro objetivo es mostraros una interesante herramienta de evaluación, que todos tenemos a mano y que la utilizamos a diario con nuestros pacientes en el contexto de tratamiento, a esta herramienta la llamamos: observación estructurada del desempeño ocupacional. A través de ella, podemos evaluar a nuestros pacientes, registrar sus mejoras y detectar dónde están los déficits, para poder planificar nuestros objetivos.

Para que la observación sea útil como medio de evaluación, el terapeuta no debe de interferir en ningún momento en lo que el paciente está haciendo.

La observación nos permite, poder reevaluar su desempeño de forma más asidua y práctica, ya que no necesitamos ningún tipo de material específico, se puede hacer en cualquier contexto y es totalmente gratuita.

Nos permite además, conocer dónde está la dificultad concreta por la que un paciente no puede realizar una tarea. Cabe destacar, que la información que extraigamos de la observación nos va a ayudar a determinar si una actividad puede realizarse de esa misma forma, o si necesita ser modificada o simplificada para conseguir la máxima autonomía y seguridad del paciente. Las investigaciones han demostrado “que la observación directa es preferible en la mayor parte de los casos” (Guralnik et al. 1989). Esto tiene especial importancia en nuestra profesión, ya que el Terapeuta Ocupacional es también experto en la observación y el análisis de la realización funcional.

Además de la observación directa, en el Servicio de Neurorehabilitación de Hospitales Nisa, utilizamos una batería de escalas estandarizadas, para evaluar de manera sistemática la funcionalidad de nuestros pacientes, con la que obtener datos cuantificables que demuestren las mejoras de manera objetiva de éstos. Estas escalas nos ayudan a realizar análisis estadísiticos y estudios de investigación, aunque nos proporcionan menos información sobre cambios evolutivos o sobre la capacidad real del paciente. Es importante saber combinar la evaluación mediante escalas, con la observación directa, para aprovechar los beneficios de ambos instrumentos.

Con el objetivo de que vuestra observación, no se vea condicionada por nuestro criterio, os pedimos que veáis cada video, toméis nota y posteriormente, contrastéis vuestra información con nuestro análisis.

Video 1. Paciente con Hemiparesia derecha


Observaciones:

  • Baja movilidad del miembro superior derecho en la actividad
  • Mínima inclusión de la mano derecha en la tarea
  • Déficit en pinza con mano derecha, la pinza no es funcional, no realiza cierre completo
  • La movilidad del pulgar está deficitaria en separación y oposición
  • No existe disociación de dedos
  • Tiempo extra en la realización de la actividad

Vídeo 2. Paciente con Alteración de la planificación motora


Observaciones:

  • Inclusión disminuida del miembro superior izquierdo en la actividad
  • Alteración en la ejecución del plan motor que se aprecia en la descoordinación bimanual y en la incapacidad para continuar y finalizar la tarea
  • Déficit en la realización de la secuencia correcta
  • Tiempo extra en la realización de la actividad

Vídeo 3. Ejecución adecuada


Observaciones:

  • Realiza la actividad en un tiempo razonable
  • Secuencia adecuada
  • Ambas manos trabajan de forma coordinada

Conclusiones

Cuando queremos evaluar funcionalmente a un paciente, tenemos a nuestra disposición un gran número de escalas, actualmente no existe una medida ideal de la independencia en la realización de las Actividades de la Vida Diaria debido al gran número de variables que influyen en la realización de éstas, por lo que la obtención de información a través de una evaluación es una tarea ardua y requiere una continua revisión de los instrumentos de medida a aplicar. (M. García Peña, A. Sánchez Cabeza y E. Miján de Castro 2002). Por lo que lo ideal es escoger escalas que nos proporcionen información sobre los déficits motóricos, cogntivos y conductuales que les impiden a nuestros pacientes ser autónomos e independientes, además de combinar dichas escalas con la entrevista tanto al paciente como al familiar y con la observación del desempeño ocupacional. Debemos de entender que no hay una única manera de hacer las actividades, que la ejecución es individual y que el desempeño premórbido es determinante en la ejecución posterior.

Contacto: centros de daño cerebral
Twitter: @nisa_neurorhb
Facebook: Nisa.NeuroRHB
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Bibliografía:

  • Terapia Ocupacional.com “Comparación del AMPS con otros valores de Terapia Ocupacional”
  • Evaluación funcional y terapia ocupacional en el daño cerebral adquirido. Autores: M. García Peña, A. Sánchez Cabeza y E. Miján de Castro. Unidad de Daño Cerebral. Hospital Beata María Ana. Madrid.
  • Actividades de la Vida Diaria.  P.Moruno y Dulce Romero Ayuso.

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