Uno de los objetivos del programa de estimulación basal del Servicio de Daño Cerebral, dirigido a pacientes en estado de mínima conciencia y/o síndrome de vigilia sin respuesta, es INTEGRAR LA EXPERIENCIA DEL MUNDO EXTERIOR mediante la estimulación sensorial. Consiste en estimular los cinco sentidos para provocar acciones de forma graduada y al nivel que el paciente pueda responder.

Para ello, antes de empezar a estimular, valoraremos las respuestas sensoriales ante diferentes estímulos.

VALORACIÓN DE RESPUESTAS SENSORIALES

La evaluación debe fundamentarse en la observación de la respuesta del paciente ante diferentes estímulos del entorno.

Debe tenerse en cuenta que la capacidad de generar una respuesta ante un estímulo determinado fluctúa de semana en semana, de día a día incluso de hora en hora, así que en el Servicio de Neurorrehabilitación de Hospitales Nisa se hace de manera prolongada y continua y contando con la información de familiares, así como de todo el equipo.

A medida que las respuestas del paciente sean más adecuadas a los diferentes estímulos su capacidad cognitiva irá mejorando.

El orden, en el que se citan las posibles respuestas, es la secuencia lógica en que las respuestas van a ir apareciendo aunque no tiene por qué pasar por todas.

A NIVEL VISUAL

1º Pupilas dilatadas no reactivas a la luz (con una linterna)

2º Pupilas reducidas apropiadamente a la luz

3º Reflejo de amenaza (cierre de los párpados ante un estímulo visual directo y agresivo)

4º Fijación. El paciente es capaz de cambiar el punto de fijación ante la presentación de un estímulo luminoso (se le presenta en las cuatro direcciones: hacia la derecha, izquierda, arriba y abajo)

5º Seguimiento visual (el paciente es capaz de seguir su reflejo en un espejo de mano, por lo menos en una dirección)

6º El paciente reconoce objetos o imágenes

A NIVEL AUDITIVO

1º No reacciona a sonidos fuertes (no orienta la mirada ni gira la cabeza hacia la fuente de un sonido fuerte detrás del paciente)

2º Reacciona a sonidos fuertes (susto auditivo).

3º Localiza la procedencia del sonido (es capaz de orientar la mirada o girar la cabeza hacia la fuente sonora).

4º Seguir instrucciones. El paciente ejecuta órdenes sencillas (por ejemplo: cierra los ojos, toca mi mano, abre la boca…)

A NIVEL OLFATORIO

1º No reacciona ante un olor fuerte (por ejemplo: al amoniaco)

2º Reacción intensa: se puede observar ruborización de la cara o gestos de desagrado

3º Retira la cara del estímulo

A NIVEL GUSTATIVO

1º No existencia de reflejo de deglución / nauseoso / tusígeno

2º Pobre reflejo de deglución, babeo

3º Incapacidad para abrir la boca

4º La lengua mueve la comida eficientemente para tragar

5º Come semisólidos

6º Bebe líquidos

A NIVEL TÁCTIL

1º No responde a estímulos dolorosos (extender las cuatro extremidades. Aplicar una fuerte presión en la base de las uñas)

2º Retirada del estímulo doloroso (La extremidad debe retirarse del punto de estimulación)

3º No responde al tacto suave, presión o vibración

4º Piloerrección a estímulos fríos

5º Retirada ante el estímulo frío

MOVILIDAD

1º Flaccidez

2º No realiza movimientos voluntarios

3º Presenta espasticidad de las articulaciones

4º Mueve las articulaciones de los miembros ante instrucción

5º Colabora en los ejercicios

A partir de aquí planteamos objetivos, pautas y actividades de trabajo, que os seguiremos contando en próximos posts. Pero mientras, si quieres más información sobre este tema, no dudes en contactar con nosotros.

Imágenes: composición de imágenes de Morguefile y de Freeimages

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