Baltasar es un paciente de Nisa Valencia al Mar que sufrió un Ictus Isquémico

Baltasar sufrió un ictús isquémico en Febrero del 2012 e ingresó en el Servicio de Neurorehabilitación de Nisa Valencia al Mar en Enero del 2013. Le hemos invitado a que cuente su historia porque ha sido todo un ejemplo de superación. Cómo el cuenta a continuación, un día se levantó y cambio su visión y, aunque desde el principio trabajó incansablemente en su recuperación, a partir de ese día lo hizo intentando disfrutar de sus “pequeñas metas” y valorando todo lo que tenía en ese momento. Disfrutando del hoy y el ahora.

Para cualquier ser humano la vida es el valor mas importante por encima de cualquier otro, pero para nosotros que por una  u otra razón hemos sufrido, a mi me gusta llamarle, un incidente, que nos ha provocado un daño cerebral, con las consecuencias que  no solo conocemos sino que vivimos, hemos de añadir a ese valor de la vida, un nuevo concepto, una nueva situación objetiva que no es otra que el  vivir como estamos, con esa nueva situación, con esa  deficiencia que ha devenido  de nuestro incidente cerebral.

Y es que, como dijo Unamuno “el ser humano no solo vive, sino que es y se hace a lo largo  de toda  su vida”, manteniendo la teoría de que la vida del  hombre, se compone de esencia y existencia. La primera nos viene dada y nada podemos hacer por cambiarla pero la existencia depende de  nosotros es como el vaso (continente) y el contenido del  mismo  (contenido); el primero ha de ser como se nos ha dado, bien sea grande, pequeño, redondo, cuadrado etc.,-no depende de nosotros ni el cambiar ni modificar; somos así porque así nos han creado pero el contenido del vaso si depende de nosotros, podemos, llenarlo o no, llenarlo de agua, fría o natural, de vino, de cualquier otro liquido, incluso de cualquier otro elemento. Quiero decir que el ser humano tiene la capacidad, independiente de ser alto, rubio, bajo,  moreno, flaco, etc., de llenar su vida, de vivir de una u otra manera, eligiendo libremente su profesion, religión, modo de vida, vivencias, pautas de comportamiento, e incluso elegir su escala de valores a la hora de afrontar su vida.

Por ello lo importante, lo mas importante a la hora de llenar nuestra existencia (vaso) es que lo podemos hacer, elegir y componer las reglas individuales por las que nuestra vida (existencia) ha de ir y es cierto que ante una adversidad tan trascendental como un Ictus o lesión cerebral por las secuelas que deja,  el ser humano, entre los que  me encuentro, lo digiere difícilmente porque supone un cambio radical en su vida, en lo que inicialmente había elegido, supone un cambio inesperado y súbito que va a transformar su quehacer diario, sus aficiones, sus relaciones  etc.

No me escondo en confesar que cuando  me ingresaron por el Ictus que nos dio y de la noche a la mañana me encontré en una habitación hospitalaria sin vista, se me hundió el alma, la vida, mi ego porque recuerdo que no podía soportar la falta de visión pensando que será de mí a partir de ese día. Estuve llorando y llorando día y noche porque no aceptaba mi  nueva situación  y me preguntaba ¿Qué iba a ser de mi despacho profesional, de mis clientes de mis juicios de  mis clases en resumen de mi y así estuve días y días… hasta que una doctora que veía lo que estaba sufriendo me dijo: Baltasar, si quieres puedes seguir así pero solo conseguirás empeorar tu situación.Tienes que aceptarte como eres ahora con tu ceguera y olvidarte lo que has sido hasta ahora. Vi. la luz porque esa noche estuve pensando y pensando y me dije… Yo que he sido siempre un superman, que he vencido muchas batallas, voy a superar esta que por su importancia necesitará mas ahínco, más valor, mas fuerza y lo voy hacer de la forma mas sencilla. Y para ello lo primero  es aceptarme como estoy es decir ciego y para superar este trauma  me propuse  un objetivo todos los días, sencillo, factible.  y por la noche ver si lo he cumplido y así empecé. El primer día dije que de llorar nada; al dia siguiente estar contento ante los míos y así sucesivamente. Verdad  es que ello se consigue gracias al apoyo de los nuestros y de los profesionales entre lo que debo destacar en primera línea, mi mujer, el hospital valencia al mar y la once (organización nacional de ciegos)

¿Cuales han sido las consecuencias?  Volver a vivir con alegría sin importarme mi ceguera porque es cierto que ya no damos clase para alegría de  mis alumnos, es cierto que no puedo celebrar juicios y sentir la sensación de superhéroe en las sentencias favorables, es cierto que no veo la tele…ni la cara de los políticos pero no es menos cierto que mi vida ha cambiado para bien porque ¿Habrá cosa más bonita que hacerle el café a tu esposa, tomarlo juntos, charlando etc.? ( Ello antes era imposible, yo creo que ni hablamos por falta de tiempo) ¿Habrá cosa más bonita que pasear por el río junto a tu mujer, charlando de tonterías pero charlando? Y así un día y otro hasta llegar al convencimiento de que  la existencia, mi vida, la lleno yo , nosotros los que nos encontramos en esta situación hemos de saber que las topes de mi incapacidad los marco yo, los marcamos nosotros.

Se dice que con la repetición de actos se adquiere la virtud ( y los vicios) y nosotros con el día tras día  hemos aceptado esta mi vida nueva ( mi esencia, mi nuevo vaso, de forma alegre y convencido  totalmente de que  ya no la cambio por la que llevaba anteriormente, entre otras razones porque no depende ya de nosotros, no depende de mí la forma del nuevo vaso que se me ha dado pero si depende de mi el contenido del mismo ; vuelvo  a disfrutar de “la alegría de vivir y de vivir ciego” porque sinceramente ahora lo he aceptado, me he aceptado como soy y no me da vergüenza salir con mi bastón y ver con mi olfato y oído a los mismos compañeros, de otra manera, es verdad, pero, siempre, con ganas de vivir.

Os animo a todos los compañeros que padecen alguna deficiencia, y a todos en general, que sean valientes porque la alegría no está en las cosas, sino en nosotros. (Richard Wagner)

1 Comentario

  • Ramona dice:

    Emocionada y admirada por todo tu proceso, y dándote la enhorabuena por haber encontrado la alegría y el sabor de la vida, recibe mi más sincero aplauso.. Gracias, Baltasar.

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