La familia, elemento clave en el proceso rehabilitador

Papel de la familia en el proceso rehabilitador del paciente con daño cerebralFuente: Fotalia.

Las consecuencias de sufrir un daño cerebral, como sabéis, son motores, cognitivos y conductuales y pueden producir en los afectados y familiares un estado de ansiedad, frustación e irritabilidad ya que implican la perdida de autonomía, independencia y roles tanto familiares como laborales.

Estas pérdidas suponen un trabajo rehabilitador que no sólo se realiza desde centros especializados sino también en el hogar con la figura del cuidador familiar.

En este post, queremos destacar la importancia que tiene la familia tanto a lo largo del proceso rehabilitador como en el día a día.

Hay que resaltar que a pesar del trabajo que realizamos en las sesiones los distintos profesionales, sin el respaldo de un familiar bien formado, no sería posible llevar a cabo muchos de los objetivos. Por ello, durante el año, los en nuestros centros de daño cerebral realizamos cursos de formación para familiares donde facilitamos pautas que mejoran la convivencia en casa y ayudan a comprender la enfermedad.

Desde el origen de la civilización, los hombres han estado unidos formando grupos para protegerse unos a otros y trabajando en equipo para lograr objetivos de progreso y mejora. A día de hoy, seguimos estos pasos y tendemos a protegernos los unos a otros sobre todo cuando creemos que entre nosotros hay uno más ”débil”.

Este pensamiento es el que nos lleva en muchas ocasiones a cometer errores cuando decimos: ”ayudo a mi familiar”  y, sin embargo, estamos interfiriendo en su rehabilitación. Por ello, es muy importante estar bien informado de ”en qué momento de la rehabilitación se encuentra mi familiar y qué objetivos se están llevando a cabo”, para poder ser parte de ese proceso.

Os exponemos unos ejemplos para reflejar de manera escueta lo antes dicho. Si desde el centro trabajamos el objetivo del vestido de miembro superior hemipléjico, y desde casa obligamos a nuestro familiar a ponerse unos pantalones, estamos interfiriendo en el proceso ya que no es un objetivo de trabajo en dicho momento. Al igual pasa cuando pedimos a nuestro familiar que camine por casa, ”un poco, para que se anime”, y sin embargo desde el centro no está pautado o no tenemos la información de cómo realizarlo de manera correcta.

Lo mismo observamos cuando en vez de pedir a nuestro familiar que haga las cosas las realizamos nosotros por ellos, apoyándonos en frases como ”pobrecito…”, ”me da pena…”, ”le cuesta mucho…”, la sobreprotección es otro de los factores que interfieren en el proceso rehabilitador y que suele darse con mucha frecuencia ya que infravaloramos la capacidad de la persona afectada para llevar a cabo actividades que desde el centro se están trabajando. Retomamos el ejemplo anterior del vestido, si desde el centro están trabajando el vestido y en casa nosotros hacemos dicha actividad por la persona afectada, estamos interfiriendo en el proceso rehabilitador además de no dejar a la persona recuperar su autonomía. Lo mismo pasa cuando, por ejemplo, hacemos una pregunta y respondemos nosotros mismos sin dejar un tiempo para que la persona piense y pueda darnos una respuesta.

Estos ejemplos reflejan distintas formas de interferencia que se producen desde el ámbito familiar, no obstante conociendo las consecuencias del daño cerebral y cómo actuar, vosotros, los familiares podéis ser un apoyo clave para la rehabilitación.

No hay que olvidar que estamos tratando con personas adultas, que pueden sufrir pérdida de las capacidades cognitivas, su intimidad y autonomía para continuar con su día a día y ahora necesitan de una supervisión constante. Por ello, el cuidador o familiar,  debe ser un agente facilitador que no entorpezca la rehabilitación, con el fin de poder ser un gran apoyo tanto para terapeutas como para su propio familiar.

Por ello, aprovechamos este post para valorar el gran esfuerzo que como familiares y cuidadores realizais a diario, y nos gustaría una vez más, resaltar la importante labor que lleváis a cabo y el espíritu de superación que demostráis cada día.

Además, si os encontráis con una duda durante el cuidado de vuestro familiar, ya sabéis que aquí nos tenéis para resolverla.

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