La importancia de una correcta sedestación en pacientes con daño cerebral

Importancia de una sedestación correcta en pacientes con daño cerebral

silla de ruedas

La movilidad es una capacidad fundamental para la salud, la integración social y el bienestar de las personas. Un amplio grupo de personas con trastornos de origen neurológico precisan de silla de ruedas para poder desplazarse. Estas personas permanecen largos períodos en sedestación (posición sentada). Este hecho pone de manifiesto la importancia de lograr un correcto posicionamiento en sedestación.

Desde nuestro Servicio se tienen en cuenta los siguientes factores:

  • Lograr una posición en la silla de ruedas que maximice la capacidad funcional y cognitiva de la persona, es decir, que el individuo pueda seguir participando activamente en su día a día
  • Conseguir la normalización del tono de los principales grupos musculares para que estén preparados para actuar. Para ello, será necesario facilitar la estabilidad de las estructuras proximales del cuerpo (cintura pélvica, cintura escapular, caderas, zona lumbar…) que permita la libertad de movimientos funcionales a nivel distal (de los brazos, manos, dedos…)
  • Promover posturas simétricas, es decir, que ambos hemicuerpos (izquierdo y derecho) estén lo más igualados posible
  • Minimizar / prevenir posibles deformidades músculo-esqueléticas que podrían aparecer al permanecer largos períodos de tiempo en la misma postura
  • Conseguir el máximo confort y seguridad del usuario de la silla de ruedas, adaptándola a sus necesidades personales
  • Mantener las capacidades visuales y perceptivas del individuo de la misma forma que si estuviera en bipedestación (posición bípeda)
  • Mantener un correcto funcionamiento de capacidades orgánicas tales como la deglución y  la digestión,  la capacidad respiratoria así como la integridad de la piel (evitando la aparición de úlceras por presión)

Para una correcta selección de la silla de ruedas, se realiza una evaluación previa del individuo, familia y entorno, por el Equipo de Motórico de la Unidad de Daño Cerebral, compuesta por el Médico Rehabilitador, Fisioterapeuta y Terapeuta Ocupacional. En resumen, en esta valoración se recoge la siguiente información:

  • Exploración física: para valorar posición de pelvis, caderas, raquis, control cefálico y de tronco para valorar la necesidad de distintos sistemas de posicionamiento en silla (cinchas de posicionamiento pélvico, arnés torácico, cojín de posicionamiento, controles laterales de tronco, cabecero, respaldo adaptado…)
  • Aspectos biomecánicos del individuo: En colaboración con el técnico ortoprotésico, se medirán valores como longitud de fémur (para establecer la profundidad del asiento), longitud de tibia-pie (altura de reposapiés),  ancho de caderas (anchura del asiento), etc. para adaptar la silla de ruedas al cliente
  • Estilo de vida del individuo: se tendrán en cuenta las capacidades de la persona: si es capaz de transferirse solo a otro lugar (otra silla, retrete o cama), si se propulsa él mismo o lo hace otra persona, actividades que realizará en la silla de ruedas, ritmo de vida, empleo, entorno social, situación del hogar entre otros
  • Afectación neurológica: Si la alteración indica una situación transitoria, como por ejemplo en un período agudo de un ictus, se establecerá como objetivo minimizar la dificultad de movilidad del paciente. Si por el contrario, la alteración está estructura y la situación del individuo es de gran dependencia, el objetivo será ofrecer el máximo confort al paciente y la familia (para el manejo del mismo) respetando la dificultad que presente y evitando que se agrave con el tiempo

En todos los casos,  se optará por:

  • ASIENTO: estable y sólido, con amplia área de apoyo donde las presiones estén bien repartidas. Se recomienda el uso de cojín antiescaras para evitar la aparición de úlceras por presión
  • RESPALDO: uniforme y estable, que ofrezca información en especial en la zona lumbar, para facilitar la posición neutra de la cabeza y tronco. Sus dimensiones y características vendrán determinadas por la evaluación previa
  • REPOSAPIÉS: simétricos y seguros, que permitan que los miembros inferiores (caderas y rodillas) estén a 90 grados aproximadamente.  Por ejemplo, si la altura de los reposapiés estuviera más alta de la adecuada, las rodillas se situarían por encima de las caderas lo que provocaría un aumento de la presión en la zona glútea
  • OTROS ELEMENTOS: como cabecero o sistema cefálico, controles laterales, sistema de posicionamiento pélvico, o molde a medida, se establecerán según las necesidades del individuo

Por último, una vez elegido el sistema de posicionamiento en sedestación adecuado, por parte de todo el equipo del área motórica (médico rehabilitador, fisioterapeuta y terapeuta ocupacional),  se realiza un entrenamiento de su utilización tanto al individuo como a la familia. Dentro del equipo rehabilitador, es el Terapeuta Ocupacional el encargado del entrenamiento en el manejo de la silla de ruedas.

Si tienes alguna duda, ponte en contacto con nosotros, y estaremos encantados de ayudarte.

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