Es improbable que pacientes que lleven mucho tiempo en coma, despierten. La realidad no es como las películas. Pero, por ejemplo, las personas más jóvenes y quienes han tenido como causa del coma un traumatismo craneoencefálico, causado por un accidente de tráfico o un ictus, tienen más probabilidades de despertarse.

Como ya publicamos en la Revista Consumer, hace un par de años, El 75% de los pacientes siguen en coma un año después del episodio que les ha llevado a esa situación, ya sea por un accidente de tráfico o un accidente cerebrovascular (ICTUS), por ejemplo. Transcurrido ese tiempo, las posibilidades de que despierten decrecen de manera considerable, según el estudio publicado en la revista ‘Archives of Physical Medical Rehabilitation’, llevado a cabo por Enrique Noé, neurólogo y director de investigación del Servicio de Daño Cerebral de Hospitales Nisa.

El estudio se realizó sobre una muestra de 32 personas -un número considerable para este tipo de estudios-, que tenían un nivel de conciencia alterada, dificultades para percibir interacciones tanto consigo mismos como sensaciones generadas en su entorno y para responder a estímulos visuales, auditivos o motores y con distintos grados de dependencia de los cuidados. Estos pacientes podían estar en coma en una planta del hospital o en su casa y se analizó su evolución después de un mes.

Recuperación de la conciencia de una forma gradual

En Hospitales Nisa admitimos todas las solicitudes de ingreso de pacientes en estado de mínima conciencia. Motivo por el que tenemos un importante flujo de pacientes por nuestros hospitales y hecho que nos ha ayudado a poder realizar múltiples investigaciones y a conocer en detalle una gran variedad de casos clínicos.

Por ello, sabemos que lo habitual en estos casos es que recuperen la conciencia de forma gradual, si han estado poco tiempo en este estado. Ya que cuanto más se prolongue el estado comatoso, más improbable es el despertar. Hay casos de despertares tardíos, pero no son repentinos. Hasta que el paciente comienza a tener interacción, siempre muestra respuestas previas que pueden pasar desapercibidas.

Para dicha recuperación recomendamos la presencia de la familia, ya que puede ser un estímulo favorable para personas con un estado de mínima conciencia.

Pero se debe tener en cuenta que es inútil para quienes se hallan en estado de vigilia sin respuesta. Además de que, es fundamental que las visitas familiares sean organizadas y que no haya muchas personas al mismo tiempo ni que hablen a la vez, ya que eso no favorece la recuperación del paciente.

Sin un protocolo farmacológico definido

Si además, de los conceptos erróneos que nos han inculcado la televisión y las películas, las familias se encuentran que tampoco existe un protocolo farmacológico determinado para el tratamiento de familiares en Estado de Mínima Conciencia o en Síndrome de Vigilia Sin Respuesta, la confusión es mayor.

En el Servicio de Daño Cerebral y NeuroRehabilitación de Hospitales NISA somos especialistas en el tratamiento de este tipo de pacientes, con lo cual, desde hace tiempo disponemos de un protocolo propio, que está teniendo muy buenos resultados.

Como ya os hemos comentado en post anteriores, desde el servicio se está aplicando esta terapia farmacológica con los pacientes, los cuales son valorados diariamente con escalas específicas, antes y después de la toma del fármaco.

Las respuestas neurológicas que se buscan son el seguimiento visual y fijación,  ser capaz de discernir entre dos objetos mostrados, a responder con giro cefálico ante la pronunciación de su nombre y a distinguir en fotografías a sus familiares más allegados, entre otras cosas.

No queremos terminar sin volver a recordar que el tratamiento medicamentoso es una herramienta más del equipo multidisciplinar, como la estimulación cognitiva, la fisioterapia, etc. y no es la única.

Si quieres más información sobre pacientes en estado vegetativo o en estado de mínima conciencia, solo tienes que contactar con cualquiera de nuestros centros de daño cerebral.

Responder