Técnicas de liberación miofascial en el daño cerebral adquirido

técnica miofascial en pacientes con daño cerebral

 

El diccionario médico Salvat define a la fascia como: “aponeurosis o expansión aponeurótica” y la aponeurosis como: “membrana fibrosa blanca, luciente y resistente que sirve de envoltura a los músculos o para unir estos con las partes que se mueven”. Hoy en día, el concepto de fascia tiene un alcance mucho mayor. Su distribución tridimensional por todo el organismo permite mantener nuestro cuerpo en una correcta posición y funcionamiento. La fascia es una membrana continua que recubre la totalidad de nuestro cuerpo, de modo que cualquier cambio estructural de la misma en una determinada parte del cuerpo puede producir restricciones en otras partes.

El sistema fascial se lesiona con mucha frecuencia y en la mayoría de las ocasiones no somos conscientes de ello. La fascia puede verse alterada por un traumatismo de origen mecánico (una caída o un accidente), una intervención quirúrgica, tener un origen emocional (estrés), pero también, y con mucha importancia, el agente lesivo puede ser una inmovilización prolongada en el tiempo o el mantenimiento de posturas viciosas durante largo tiempo.

Durante muchos años, la fascia ha sido la gran olvidada, no otorgándosele toda la importancia que estudios actuales corroboran que tiene. La tendencia actual en la aplicación de las terapias manuales está enfocada con una visión global del cuerpo, siendo el tratamiento mediante técnicas de inducción miofascial muy recomendable y complementario en cualquier proceso rehabilitador.

La inducción miofascial es un método de tratamiento basado en compresiones manuales tridimensionales sostenidas aplicadas sobre el sistema fascial con el objetivo de eliminar las restricciones funcionales, recuperando el equilibrio corporal. Las restricciones en el sistema fascial facilitan la aparición de puntos gatillo deteriorando la calidad de las fibras musculares y por ende, afectando a los rangos de movimiento tanto activos como pasivos.

Técnica miofascial. Inmovilización y encamamiento

 

El Daño Cerebral Adquirido suele producir alteraciones motoras que conllevan largos períodos de inmovilización y encamamiento, así como alteraciones del tono muscular, por lo que va a verse afectado el sistema fascial, pudiendo aparecer restricciones en el mismo, limitando más si cabe el movimiento y apareciendo dolor.

La aplicación de las técnicas de liberación miofascial pueden ser una herramienta útil en el proceso global de rehabilitación del paciente con Daño Cerebral Adquirido. Para más información, no dudes en contactar con cualquiera de nuestros centros de daño cerebral.

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