Videofluoroscopia

radiografía real de una videofluoroscopia para ver la deglución del paciente con disfagia

Tal es su incidencia e importancia, pero al mismo tiempo su desconocimiento, que nuevamente hemos elaborado un post asociado a la ya citada y explicada disfagia.

En este caso hablaremos de una técnica de diagnóstico de gran ayuda a la hora de tomar decisiones en los cambios de dieta de los pacientes con alteración de la deglución: la exploración mediante videofluoroscopia.

En términos técnicos podríamos describir la videofluoroscopia (VDF) como: “una exploración radiológica dinámica que permite observar y diagnosticar diferentes alteraciones de la deglución”.

Esta “exploración radiológica” consiste en la ingesta por parte del paciente de diferentes bolos de alimento, en los que varía la consistencia y el volumen, al tiempo que se registra en vídeo todo el proceso deglutorio con el uso de una máquina de rayos conectada a un sistema de grabación. Los bolos ingeridos llevan un contraste, en nuestro caso bario, que permite observar el recorrido interno del bolo. De esta forma podemos saber si cierto tipo de bolos son seguros para el paciente o no.

En muchos casos, los médicos y logopedas no necesitamos la videofluoroscopia (VDF) para realizar un correcto diagnóstico de la disfagia. La valoración de las estructuras orofaciales implicadas en la deglución, la exploración volumen-viscosidad y la observación continua del paciente nos permiten tomar decisiones adecuadas a diferentes situaciones. De hecho, puesto que la VDF es invasiva (el paciente recibe radiación), es conveniente conocer los indicadores que se deben tener en cuenta para que un paciente sea sometido a esta prueba.

Estos son:

– Decisión previa a retirada de PEG o SNG donde puedan existir dudas sobre dicha decisión
– Pacientes que, tras la valoración médica y logopédica, se considere que la videofluoroscopia puede aportar datos decisorios
– Pacientes que, a pesar de no presentar síntomas de disfagia, presenten síntomas indirectos de alteraciones de la deglución
– Como prueba de control durante el tratamiento de la disfagia

La importancia de detectar aspiraciones silentes

Cuando un paciente padece disfagia, puede darse el caso de que en una primera valoración no aparezcan síntomas claros. Uno de estos casos son las aspiraciones silentes.

Las aspiraciones silentes son aquellas penetraciones de bolo sólido o líquido en la laringe, llegando incluso a los pulmones, sin que los mecanismos de defensa del paciente se activen, es decir, que no aparezca la tos y que el paciente no refiera molestia. Esta situación puede darse ante una reducción de la sensibilidad y activación de reflejos grave y puede dar lugar a neumonias o atragantamientos, poniendo en peligro la vida del paciente.

El problema de las aspiraciones silentes es que en un primer momento son muy difíciles de detectar. El uso de pulsioxímetros permite su detección en algunas ocasiones, pero pequeñas filtraciones que no reducen las lecturas de oxigeno del pulsioxímetro son detectables únicamente mediante la videofluoroscopia (VDF). Es por esto y por la información de la movilidad de las estructuras que proporciona, que el uso de la VDF se está generalizando poco a poco dentro de los diferentes centros especializados en la rehabilitación de la disfagia, permitiendo así mejorar el abordaje de esta patología.

Si quieres más información sobre la videofluoroscopia (VDF), las aspiraciones silentes o cualquier otro tema relacionado con la disfagia, no dudes en contactar con nosotros.

Sin Comentarios

  • Ana Paola dice:

    Gran post.
    Me ha gustado.
    Otra opción son las laringo-estroboscopias con alimento con colorante. (no llenamos de bario al paciente y no recibe radiación). Perdemos la fase oral de la deglución, pero se observa si hay acceso a vía respiratoria.

    Por otro lado, en casos de paciente con disfagia, es fundamental la presencia del logopeda. Éste, junto al otorrino, el que pueden pautar tratamientos, alimentación variando posturas y texturas…

Responder