Lesión Medular

Si comparamos el cuerpo humano con un edificio de oficinas trabajando de forma organizada y compleja, el cerebro sería “el centro de operaciones” en el último piso, y la médula espinal el ascensor que comunica los despachos de cada planta con esta oficina central.

En el cuerpo, la médula espinal transmite la información sensitiva y motora entre el cerebro y cada uno de los músculos y articulaciones. Participa además en la regulación de la función de diversas vísceras.

El cerebro recibe, organiza y envía datos continuamente a través de la médula espinal, permitiendo una eficaz interacción de la persona con el entorno. La información se transmite por vías o haces nerviosos a modo de “cables” que se agrupan de forma organizada en la médula.

Si se lesiona la médula espinal, la información se verá interrumpida. Habrá una pérdida o alteración de la sensibilidad, de la movilidad y de la función reguladora del sistema nervioso autónomo (implicado en la respiración, la miccional o la capacidad sexual, por ejemplo)

Las causas de la lesión medular se pueden agrupar en dos

Causa traumática, la más frecuente
Dentro de esta incluimos los accidentes de tráfico (principal causa de lesiones medulares), las lesiones deportivas (como las zambullidas), los accidentes laborales o los suicidios (que implican caída desde alturas)
Causa médica o quirúrgica
como pueden ser los casos de tumores medulares, mielitis infecciosas o  vasculares, o enfermedades degenerativas.
Lokomat. Rehabilitación de personas con lesión medular

La gravedad y el pronóstico va a depender fundamentalmente del nivel de la lesión y del grado

El grado lesional distingue las lesiones completas de las incompletas. Una lesión completa implica que toda la información está interrumpida y no hay sensibilidad ni movilidad por debajo del nivel de la lesión. En las lesiones incompletas, algunas vías nerviosas han quedado indemnes o sólo parcialmente dañadas, por lo que pueden transmitir algo de información. Cuantas más vías queden indemnes o se recuperen, más control del cuerpo por debajo de la lesión y mejor pronóstico funcional. Si no hay ninguna movilidad hablamos de tetraplejia o paraplejia, y si hay alguna movilidad, lo definimos como tetraparesia o paraparesia.

El nivel lesional se refiere a la altura a la que están dañadas las vías nerviosas. A grandes rasgos dividimos la médula espinal en los segmentos cervical, torácico, lumbar y sacro. Las alteraciones clínicas aparecen por debajo de la lesión, por lo que cuanto más alto sea el lugar de la lesión, más partes del cuerpo se verán afectadas. Un daño a nivel de la médula cervical ocasionará una tetraparesia/tetraplejia. Si afecta a un segmento torácico, los brazos y parte del tronco quedarán preservados y la lesión se definirá como una paraparesia/paraplejia.

Las lesiones medulares afectan a muchos aspectos del funcionamiento del cuerpo humano

  • La movilidad
  • La sensibilidad al tacto o la temperatura
  • La sensación de la posición de los miembros
  • La función vesical
  • La evacuación intestinal
  • La función sexual y reproductiva
  • La función respiratoria

Y pueden predisponer a ciertas complicaciones que afecten a

  • La integridad de la piel
  • El metabolismo de los huesos
  • La circulación venosa
  • La presión arterial
  • La frecuencia cardíaca

En definitiva, los pacientes con lesión medular requieren una serie de cuidados y controles continuos. Los programas de Rehabilitación especializada son necesarios para alcanzar la mejor recuperación posible, evitar complicaciones, facilitar la reinserción socio-laboral, y obtener la máxima autonomía.