Parálisis Cerebral Infantil

La parálisis cerebral infantil (PCI) es la causa más frecuente de discapacidad motórica en niños. Cuando hablamos de PCI hacemos referencia a un grupo de alteraciones no progresivas del movimiento y la postura que limitan la actividad, debida a un lesión del cerebro ocurrida durante el desarrollo cerebral del feto o el niño pequeño (pudiendo ocurrir en la gestación, el parto o durante los primeros años de vida). Las trastornos motores se acompañan frecuentemente de alteraciones sensoriales, perceptivas, cognitivas, de la comunicación, epilepsia y/o problemas musculoesqueléticos secundarios.

La frecuencia con la que coexisten estas otras alteraciones es variable. Aproximadamente:

Epilepsia

45%

Cognitivas

50%

Auditivas

12%

Del lenguaje o habla

38%

Oftalmológicas

12%

La causa más frecuente de Parálisis Cerebral Infantil es el déficit de suministro sanguíneo a un encéfalo en desarrollo, debido a hemorragias, inflamación o ictus. Las causas son muy diversas no conociéndose con certeza en muchas ocasiones (En un 40% se desconoce el origen, pudiendo ser malformaciones, lesiones cerebrales que ocurren durante la vida fetal por infección o falta de oxigeno y riego sanguíneo, problemas del parto y lesiones o accidentes postnatales secundarios a meningitis, encefalitis, accidentes de tráfico, ahogamiento, etc.)

Prenatales o congénitas

35%

Perinatales

55%

Postnatales

10%

Por definición la lesión es estable (no progresiva) y los trastornos son persistentes pero cambian con la edad. Las manifestaciones de la Parálisis Cerebral Infantil dependen de la extensión y la localización de la lesión cerebral, así como de la capacidad del cerebro a adaptarse a ella. El conocimiento cada vez mayor de los mecanismos de plasticidad cerebral está en consonancia con la idea de que el neurodesarrollo continua de por vida y ha realzado la importancia de un tratamiento Rehabilitador intensivo y especializado en los pacientes con Parálisis Cerebral Infantil. En los últimos años el pronóstico ha mejorado gracias a nuevas herramientas y enfoques terapéuticos.

  • Trastornos de la fijación postural
  • Fallos en la supresión de reflejos arcaicos
  • Paresia, parálisis o trastornos en patrones de motricidad voluntaria
  • Espasticidad y otros trastornos del tono muscular
  • Movimientos involuntarios
  • Fallos en el desarrollo del control de equilibrio y control postural

Los primeros signos clínicos aparecen en cualquier momento entre el nacimiento y los tres años. Algunos signos precoces (antes de los 3-4 meses) que pueden hacer sospechar alguna alteración son:

  • Alteraciones en deglución y habilidades oromotoras del recién nacido
  • Ausencia de movimientos espontáneos a los 2-4 meses
  • Ausencia de sonrisa social a los 3 meses
  • Ausencia de seguimiento ocular a los 3 meses
  • Ausencia completa de sostén cefálico a los 3 meses
  • Aipotonía importante
  • Espasmos o rigidez importante
  • Clara preferencia por mover una parte del cuerpo
Sesión de Lokomat para rehabilitación motora de una paciente infantil de daño cerebral

Hay varias clasificaciones en función de la topografía (las partes del cuerpo afectadas a nivel motor), la neuropatología (las estructuras cerebrales lesionadas), o las alteraciones del tono y del movimiento predominantes (fláccidas, espástica, distónica, rígida…). Actualmente el objetivo de la clasificación es descriptivo y también funcional y se debe añadir al trastorno motriz, si existe, alguna de las alteraciones acompañantes descritas. Generalmente se clasifica:

Según la parte del cuerpo afectada: hemiplejia, diplejia, tetraplejia, monoplejia, triplejia.
Según la alteración del tono y/o movimientos: espástica (la más frecuente: 80%), atáxica, distónica o mixta.

PARÁLISIS CEREBRAL ESPÁSTICA

Espasticidad significa rigidez; las personas que tienen esta clase de parálisis cerebral encuentran dificultad para controlar algunos o todos sus músculos, que tienden a estirarse y debilitarse, y que a menudo son los que sostienen sus brazos, sus piernas o su cabeza. La parálisis cerebral espástica se produce normalmente cuando las células nerviosas de la capa externa del cerebro o corteza, no funcionan correctamente. Se da en un porcentaje de un 60-70% de las personas con parálisis cerebral.

PARÁLISIS CEREBRAL DISQUINÉTICA O ATETOIDE

Se caracteriza, principalmente, por movimientos lentos, involuntarios (que se agravan con la fatiga y las emociones y se atenúan en reposo, desapareciendo con el sueño) y descoordinados, que dificultan la actividad voluntaria. Es común que las personas que tengan este tipo de parálisis cerebral tengan unos músculos que cambian rápidamente de flojos a tensos. Sus brazos y sus piernas se mueven de una manera descontrolada, y puede ser difícil entenderles debido a que tienen dificultad para controlar su lengua, su respiración y las cuerdas vocales. La parálisis cerebral atetoide es el resultado de que la parte central del cerebro no funcione adecuadamente.

PARÁLISIS CEREBRAL ATÁXICA

Las personas con parálisis cerebral atáxica tienen dificultades para controlar el equilibrio debido a una lexión en el cerebelo. Según el alcance de la lexión, estas personas pueden llegar a caminar, aunque lo harán de manera inestable.

PARÁLISIS CEREBRAL MIXTA

La parálisis cerebral mixta se produce cuando el cerebro presenta lexiones en varias de sus estructuras, por lo que, en general, no se manifestarán las características de los diferentes tipos en sus fromas puras, sino que existirán combinaciones. También podemos diferenciar la parálisis cerebral en función de la parte del cuerpo que se encuentra afectada, teniendo así una clasificación por criterios topográficos.

HEMIPLEGIA
Se produce cuando la discapacidad se presenta únicamente en la mitad izquierda o derecha del cuerpo

PARAPLEGIA
Afectación sobre todo de Miembros Inferiores

TETRAPEGIA
Están afectados los dos brazos y las dos piernas
DISPLEGIA
Afecta a las dos piernas, estando los brazos nada o ligeramente afectados
MONOPLEGIA
Unicamente esta afectado un miembro del cuerpo

Por último, en función de la severidad con la que se manifiesta la parálisis cerebral, podemos dividirla en:

PARÁLISIS CEREBRAL LEVE
Se produce cuando la pesona no está limitado en las actividades de la vida diaria, aunque presenta algúna alteración física.
PARÁLISIS CEREBRAL MODERADA
En este caso el individuo tiene dificultades para realizar las actividades diarias y necesita medios de asistencia o apoyos.
PARÁLISIS CEREBRAL SEVERA
La persona requiere de apoyos para prácticamente todas las actividades de la vida diaria,