Parálisis Cerebral Infantil (PCI)

La parálisis cerebral infantil (PCI) es la causa más frecuente de discapacidad motórica en niños. Cuando hablamos de PCI hacemos referencia a un grupo de alteraciones no progresivas del movimiento y la postura que limitan la actividad, debida a una lesión del cerebro ocurrida durante el desarrollo cerebral del feto o el niño pequeño (pudiendo ocurrir en la gestación, el parto o durante los primeros años de vida).

Por definición, este tipo de lesión es estable (no progresiva) y los trastornos son persistentes pero cambian con la edad. Las manifestaciones de la Parálisis Cerebral Infantil dependen de la extensión y la localización de la lesión cerebral, así como de la capacidad del cerebro a adaptarse a ella.

El conocimiento cada vez mayor de los mecanismos de plasticidad cerebral está en consonancia con la idea de que el neurodesarrollo continúe de por vida y ha realzado la importancia de un tratamiento rehabilitador intensivo y especializado en los pacientes con Parálisis Cerebral Infantil. Y, en los últimos años, el pronóstico ha mejorado gracias a nuevas herramientas y enfoques terapéuticos

Los trastornos motores se acompañan frecuentemente de alteraciones sensoriales, perceptivas, cognitivas, de la comunicación, epilepsia y/o problemas musculoesqueléticos secundarios.

Otras alteraciones de la Parálisis Cerebral Infantil o PCI son:

  • Trastornos de la fijación postural
  • Fallos en la supresión de reflejos arcaicos
  • Paresia, parálisis o trastornos en patrones de motricidad voluntaria
  • Espasticidad y otros trastornos del tono muscular
  • Movimientos involuntarios
  • Fallos en el desarrollo del control de equilibrio y control postural

Mientras que su coexistencia con otras alteraciones es variable. Aunque, según cifras aproximadas, las más frecuentes serían:

  • Epilepsia: 45% (más alta en las tetraplejias)
  • Alteraciones del lenguaje o el habla: 38% (en lesiones cerebrales bilaterales habitualmente)
  • Alteraciones cognitivas: 50% (más frecuente en tetraplejias y PCI con epilepsia asociada)
  • Defectos oftalmológicos: 28% y auditivos: 12%

La frecuencia de la Parálisis Cerebral Infantil es de 2-3 por cada 1000 nacidos vivos. En las últimas décadas se ha producido un aumento de la prevalencia, que probablemente obedezca a un mejor registro de los casos y a los avances en los cuidados neonatales.

Si quieres conocer cómo sería el tratamiento de la parálisis cerebral infantil en tu caso concreto déjanos tu teléfono y te llamamos

He leído y acepto los términos y condiciones de la política de privacidad.

Si quieres conocer cómo sería el tratamiento de la parálisis cerebral en tu caso concreto escríbenos o llámanos.


He leído y acepto los términos y condiciones de la política de privacidad.

Causas de la Parálisis Cerebral Infantil

La causa más frecuente de Parálisis Cerebral Infantil – PCI es el déficit de suministro sanguíneo a un encéfalo en desarrollo, debido a hemorragias, inflamación o ictus. Las causas son diversas y, a vece,s no se conocen con certeza. Generalmente se dividen:

35
Prenatales o congénitas

Infecciones maternas, hipoxia, diabetes, etc.

55
Perinatales

Partos complicados, prematuridad, vueltas de cordón, etc.

10
Postnatales

Traumatismos, encefalitis, convulsiones, etc.

Signos clínicos de la parálisis cerebral

Los primeros signos clínicos aparecen en cualquier momento entre el nacimiento y los tres años. Algunos signos precoces (antes de los 3-4 meses) que pueden hacer sospechar alguna alteración son:

  • Alteraciones de la deglución y en las habilidades oromotoras en el recién nacido
  • Ausencia de movimientos espontáneos a los 2-4 meses
  • Ausencia de sonrisa social a los 3 meses
  • Ausencia de seguimiento ocular a los 3 meses
  • Ausencia completa de sostén cefálico a los 3 meses
  • Hipotonía importante
  • Espasmos o rigidez importante
  • Clara preferencia por mover una parte del cuerpo

Estos signos no son diagnósticos y deben ser valorados con prudencia, en el contexto adecuado y por un clínico especializado.

Tipos de parálisis cerebral infantil

Hay varias clasificaciones en función de la topografía (las partes del cuerpo afectadas a nivel motor), la neuropatología (las estructuras cerebrales lesionadas), o las alteraciones del tono y del movimiento predominantes (fláccidas, espástica, distónica, rígida…). Actualmente el objetivo de la clasificación es descriptivo y también funcional y se debe añadir al trastorno motriz, si existe, alguna de las alteraciones acompañantes descritas.

Tipos de parálisis cerebral según el cuerpo que afecta

Según la parte del cuerpo afectada:

  • Hemiplegia
    Se produce cuando la discapacidad se presenta únicamente en la mitad izquierda o derecha del cuerpo
  • Paraplegia
    Afectación sobre todo de Miembros Inferiores
  • Tetraplegia
    Están afectados los dos brazos y las dos piernas
  • Diplegia
    Afecta a las dos piernas, estando los brazos nada o ligeramente afectados
  • Monoplegia
    Únicamente está afectado un miembro del cuerpo

Tipos de parálisis cerebral según el tono o movimiento

Parálisis cerebral espástica

La espasticidad es un aumento del tono muscular, que se manifiesta como una resistencia o dificultad para movilizar ciertas partes del cuerpo. Las personas que tienen esta clase de parálisis cerebral, además de no poder mover bien voluntariamente algunos músculos, se encuentran que hay partes de su cuerpo que adoptan posturas en flexión o extensión excesiva. Presentan muchas veces contraccciones bruscas, involuntarias, en el tronco o las extremidades, que limitan el control de los movimientos y pueden incluso ocasionar dolor (espasmos). Los músculos afectados son los que sostienen sus brazos, sus piernas o su cabeza. La parálisis cerebral espástica se produce normalmente cuando las células nerviosas de la capa externa del cerebro o corteza, no funcionan correctamente. Se da en un porcentaje de un 60-70% de las personas con parálisis cerebral.

Parálisis cerebral disquinética o atetoide

Se caracteriza, principalmente, por movimientos lentos, involuntarios (que se agravan con la fatiga y las emociones y se atenúan en reposo, desapareciendo con el sueño) y descoordinados, que dificultan la actividad voluntaria. Es común que las personas que tengan este tipo de parálisis cerebral tengan unos músculos que cambian rápidamente de flojos a tensos. Sus brazos y sus piernas se mueven de una manera descontrolada, y puede ser difícil entenderles debido a que tienen dificultad para controlar su lengua, su respiración y las cuerdas vocales. La parálisis cerebral atetoide es el resultado de que la parte central del cerebro no funcione adecuadamente.

Parálisis cerebral atáxica

Las personas con parálisis cerebral atáxica tienen dificultades para controlar el equilibrio debido a una lesión en el cerebelo. Según el alcance de la lesión, estas personas pueden llegar a caminar, aunque lo harán de manera inestable.

Tipos de parálisis cerebral en función de la severidad

Por último, en función de la severidad con la que se manifiesta la parálisis cerebral, podemos dividirla en:

Parálisis cerebral leve

Se produce cuando la persona no está limitado en las actividades de la vida diaria, aunque presenta alguna alteración física

Parálisis cerebral moderada

En este caso el individuo tiene dificultades para realizar las actividades diarias y necesita medios de asistencia o apoyos.

Parálisis cerebral grave

La persona requiere de apoyos para prácticamente todas las actividades de la vida diaria.

Tratamiento de la parálisis cerebral

El objetivo de NEURORHB es ayudar al niño o adolescente a recuperar el máximo nivel de funcionalidad e independencia posible y mejorar su calidad de vida, tanto en el aspecto físico como psicológico y social.

Para ello, contamos con médicos especializados en el tratamiento de la parálisis cerebral y profesionales especialistas en PCI con más de 15 años de experiencia.

Además, disponemos de una línea de investigación abierta basada en el desarrollo y aplicación de tratamientos innovadores y nuevas tecnologías en el campo de la neurorrehabilitación centrados en la parálisis cerebral infantil en los que, desde el punto de la fisioterapia, la logopedia y la medicina rehabilitadora, destacan recursos como:

  • Lokomat pediátrico
  • Therasuit
  • Theratog??
  • Realidad Virtual para la rehabilitación de la parálisis cerebral
  • Terapia CIMT y Habit
  • Salas de estimulación multisensorial

Junto a estos recursos y con el fin de ofrecer un mejor tratamiento de la espasticidad, disponemos de médicos especializados en la infiltración de la toxina botulínica en niños con parálisis cerebral.

Y nuestros trabajadores sociales, terapeutas ocupacionales y neuropsicólogos que se encargarán de la adaptación de la vivienda y de la reincorporación escolar del menor, responder “adaptativamente” a las exigencias de su entorno.