Las emociones como camino de encuentro en el autismo. Modelo DIR – Floortime

 

Como ya comentamos en nuestro post anterior Principios básicos de aprendizaje para padres de niños con TEA/TGD, los niños y niñas con autismo, tienen unas características comunes que les definen y sobre las que hay que trabajar.

No obstante, nuestra experiencia con los padres, nos ha enseñado que en la mayoría de los casos, las principales preocupaciones son: qué pueden hacer para comunicarse con ellos y cómo les pueden ayudar a sacar su máximo potencial. El Modelo DIR, creado por el pediatra y psiquiatra infantil Dr. Stanley I. Greenspan, viene a llenar ese hueco en el aprendizaje de los niños con autismo.

El Modelo DIR desgrana el desarrollo de las habilidades socio-emocionales del niño, de modo que se puede situar al niño en su desarrollo evolutivo de habilidades socio-emocionales y desde ahí empezar a trabajar. Muchas veces llegan a nuestro Centro niños que, gracias a su nivel cognitivo, han podido desarrollar un aprendizaje cognitivo-conductual que les ayuda a funcionar en la mayoría de situaciones de su vida diaria. Este aprendizaje es necesario, pero necesita ser complementado con aprender a manejar sus emociones, ya que de lo contrario, nos encontramos un niño “mecanizado”, sin brillo, con todas las capacidades para navegar, pero sin saber salir de la botella y llegar al mar.

A todos, en cierta medida, nos cuesta manejar nuestras emociones; y a veces nos dan “miedo” las emociones “negativas” (enfado, tristeza…). Este miedo es fácil trasladarlo a los hijos, y no permitirles que expresen esas emociones, por miedo a “que se nos vaya de las manos” y no saber gestionarlo. Esta dificultad, es especialmente importante en los niños con autismo, y es especialmente importante trabajar sobre ella, ya que los aprendizajes más duraderos son aquellos que van vinculados a una emoción, y ya que la vida está llena de imprevistos, que nos generan emociones inesperadas, que si no sabemos gestionar, nos pueden llegar a bloquear. Este bloqueo en los niños autistas se puede traducir en rabietas, agresiones, autoestimulaciones o conductas de huida; comportamientos que, sin duda, interfieren en el bienestar del niño y su familia.

El Modelo DIR dispone de la herramienta floortime, que podríamos decir simplificando, que nos propone “tirarnos al suelo” y “disfrutar con los niños”, pero sobre todo que sea un “disfrute compartido”. Y, si tuviesemos que definir de una manera sencilla lo que se busca y encuentra con este modelo, es “el brillo en los ojos del niño”, ese brillo que te indica que por fin ha encontrado el mar y está disfrutando de navegar junto a ti.

Desde la UNIDAD DE NEUROREHABILTIACION PEDIÁTRICA – CDIAT  ponemos a disposición de las familias una PRIMERA VISITA (GRATUITA) para realizar una primera valoración del niño y plantear nuestra propuesta de tratamiento. 

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