Este tipo de déficits son complicados de entender para los familiares de los pacientes que han sufrido un daño cerebral

Este artículo es la continuación de nuestro anterior post Percepción visual y trastornos I. En esta ocasión, describimos los trastornos de percepción visual que se producen si el daño cerebral afecta a la vía ventral, la conocida “vía del qué”.

La afectación de la vía ventral provoca déficits en tareas de discriminación y reconocimiento visual de objetos pero no alteran las tareas visuoespaciales, es la vía que nos permite reconocer los objetos que se nos presentan de manera visual, dándonos información sobre el color, la forma, el tamaño, la textura del objeto en concreto, información que contrastamos con la que tenemos almacenada en nuestro cerebro de experiencias previas y que nos permiten llegar a reconocer el objeto presentado.

El trastorno más importante que se produce si se daña la vía ventral es la agnosia visual, se entiende como la alteración para el reconocimiento visual de los objetos familiares. Por ejemplo, podemos presentar un tenedor frente al paciente pero no sabría que es hasta que no lo toque, o incluso alguno lo describe y al final logra adivinar que es. Pero hay muchos tipos de agnosias, así que vamos a pasar a explicarlas de forma clara y precisa, empezaremos por los dos grandes grupos de agnosias visuales que existen (agnosia aperceptiva y asociativa) y después describiremos algunas más específicas según cual sea la categoría de estímulos que no se reconocen (caras, colores, lugares, palabras).

  1. Agnosias aperceptivas, en las que los pacientes no son capaces de reconocer figuras geométricas, caras u objetos, además no consiguen emparejar dibujos iguales, ni realizar una adecuada copia de imagen, no aparecen dificultades en las funciones visuales pero sí en la percepción del objeto, por lo que si no perciben lo que ven, no pueden identificarlo.
  2. Agnosias asociativas, en las que tanto las funciones visuales como la percepción del objeto esta preservada, la dificultad aparece cuando el paciente no es capaz de recuperar o acceder a la información semántica almacenada, por experiencias previas, de ese objeto, de nuevo no es capaz de identificar de que objeto se trata.
  3. Prosopagnosia, se refiere a la dificultad para reconocer las caras de personas conocidas previamente o famosas, incluso, su propio rostro cuando lo ven en un espejo. No son capaces de ver la imagen como un todo, sino sus partes por separado. Pueden estar viendo la cara de un famoso cantante que les guste especialmente, y no saber de quién se trata.
  4. Agnosia cromática, es la incapacidad para denominar y reconocer los colores, si pueden ver el color pero no saben referir de cuál se trata. Se debe diferenciar de la acromatopsia, en este caso, el paciente percibe todos los colores en una gama de grises por lo que le resulta complicado reconocerlos.
  5. Agnosia topográfica, en este caso, la alteración aparece en la identificación de lugares y edificios concretos, aunque el paciente reconozca que lo que esta viendo es una iglesia, no sabría decir cúal es su nombre, ni ubicarse, tienen dificultades también para reconocer los alrededores de su barrio.
  6. Alexia agnósica, es la ceguera para las palabras, no reconocen la palabra escrita y no pueden dotarlas de significado.
  1. Ceguera cortial: Se refiere a la dificultad para denominar algo que está presente y que pueden llegar a ver y localizar en el espacio. Los pacientes saben que hay un estímulo delante pero no pueden determinar qué es.

Este tipo de déficits son complicados de entender para los familiares de los pacientes que han sufrido un daño cerebral. Por ello, hemos querido explicarlos de la manera más clara posible. De esta forma ayudamos al familiar a comprender las dificultades que presenta el paciente, sin que aparezca frustración e impaciencia por parte de éstos.

Contacto: centros de daño cerebral
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